Traiciones

Aquí estoy después de tanto tiempo, sentada en el ordenador a medianoche (y mañana toca madrugar, ¡qué dolor!) escribiendo un post que nada tiene que ver con Android y todo con traiciones que llegan al alma. He decidido plasmar esta historia para darle un descanso a mi neurona, que como siga dándole vueltas al tema va a acabar ahogando sus penas en alcohol y lágrimas. Como ya os habréis dado cuenta, el tema en este caso es la traición, y su protagonista es nada más y nada menos que Jazztel.

Todo empezó hace ya más de 10 años. Contratamos los servicios de esa operadora (adsl + fijo + línea) en julio del 2015. Ofrecían julio y agosto gratis, empezando a pagar en septiembre. A ver si adivináis cuándo nos pusieron el adsl. Sí, en septiembre. Tuvimos un mal comienzo, y se podría decir que el principio de un largo y desastroso romance.

Durante años nos quejamos de la baja velocidad que nos llegaba, entre un mega y mega y medio. Por supuesto, para ellos lo primero era asegurarse de que el problema no estaba en la casa, por lo que tocaba quitar todos los teléfonos (que en esa época serían unos siete) y enchufar el router al PTR (entrada de la línea en la casa), situado en el garaje. Vivo en una villa de cuatro plantas si incluimos el garaje, y por supuesto, el router estaba en el cuarto. Ni running ni curring, lo mío fue stepping del de verdad. Arriba y abajo, abajo y arriba, siempre lo mismo cada vez que llamaba (y llamaba a menudo para quejarme), y siempre, siempre la misma respuesta: no llega más, no se puede hacer nada. ¿Y por qué no nos fuimos? Porque les creímos. Creímos que no podía llegar nada más a esta zona (vivo en el monte), aunque no por ello desistí de llamar e intentarlo. Masoquista y optimista que es una.

Hace unos tres años tal vez, acabé tan harta del quita teléfonos, enchufa router al PTR blablabla, que cambiamos todo el cableado interno (y no fue precisamente barato), separamos teléfono y adsl (pudiendo prescindir así de los microfiltros y quitarnos problemas de compatibilidad) y enchufamos el router directamente al PTR permanentemente. En resumen, teníamos la instalación perfecta para conseguir la máxima velocidad… Subió un poco sí, ni medio mega. Pero eh, que a veces conseguimos rozar los dos megas. Eso era un logro para nosotras.

Así estuvimos hasta hace un par de semanas, hasta que de golpe bajó a medio mega. Para ser sincera, no estaba usando su router, sino uno propio, así que lo primero fue poner el suyo y comprobar la velocidad. Conseguí lo mismo. Llamé, empezaron con el quitar telefoquietoparao, que ya está todo preparado. Les cuesta entenderlo al parecer, y eso que el técnico que hizo la instalación habló con ellos para explicar lo que hizo y que quedase en nuestro historial. No sirvió de mucho. En fin, a lo que iba. Blablabla ahora miro la velocidad. Al final le metió mano al router, y sí, volvimos a rozar los dos megas… durante una semana. Ahora se mueve entre el mega y mega y medio, como hace unos años. Vuelta a llamar para más de lo mismo, que no se puede hacer nada, que no llega más.

Me mosqueó bastante la bajada y su dejadez, pero lo que siguió ya me cabreó. Decidí preguntarles a los vecinos si tenían también problemas con su internet. Y no, problemas no tenían no. La vecina de mi derecha con Orange consigue entre 3 y 4 megas, el de mi izquierda con Movistar entre 5 y 6. Yo en medio me quedo con 1,5. Esto ya parecía una broma de mal gusto. Volví a llamar a Jazztel para contarles mi descubrimiento y pedirles que buscaran el problema. La respuesta fue la de siempre: sencillamente no llega más. No me dijeron nada más… En ese momento.

Visto lo visto, decidimos largarnos con viento fresco a Movistar. Empezamos los trámites y zas, ahí estaban los de Jazztel ofreciendo un suculento descuento. Lo rechacé, después de todo, por muy barato que sea seguiré teniendo problemas de velocidad. Y ahí fue donde empezó el principio del fin. Soltaron un no importa a qué operadora te muevas, tendrás la misma velocidad, te mandarán un técnico y eso podemos hacerlo nosotros (¿10 años de quejas sin mandar al puñetero técnico y ahora sí?), y te hacemos un descuento del 100% en el adsl durante un año (a cambio de permanencia, claro). Al final decidí darles un voto de confianza (soy gilipollas), acepté la permanencia (y el descuento obviamente, con penalización de 240€) pero con la condición de que arreglasen el problema de velocidad. Ah sí, algo que no he comentado antes, cada vez que llamaba, según sus comerciales, por la distancia a la que estaba la central debían llegarme mínimo 5 megas, pero según su servicio técnico lo que tenía era lo máximo.

En fin, que firmamos el contrato (grabación oral), cancelé la portabilidad y esperé a que me llamaran los de Jazztel para lo del técnico, que no enviaban hasta que firmase el contrato. Más o menos una hora después de dicha firma / grabación / lo que sea, me llamaron los del servicio técnico… A ver si adivináis la respuesta: nada de enviar un técnico, no hay nada que arreglar, esto es lo que hay. Reconozco que perdí los nervios y grité. Firmé por un año de permanencia con la condición de mejorar la velocidad. Para nada. Le colgué de mala manera y llamé a Jazztel para cancelar el contrato. Me dijeron que ya se habían aplicado los descuentos (adsl + 2 móviles) y que no se podía hacer nada. Para ser sincera, en ese momento ya estaba medio llorando, les mandé a la mierda, colgué y me puse a llorar de frustración, rabia e impotencia. Me la habían colado pero bien. Otra cosilla que soltó el técnico sí que fue interesante. Fue la primera en diez años que uno de ellos lo dijo (y hablé con muchos pero muchos), dijo: nosotros mandamos de la centralita sur. Eso me dio a entender que existían otras, y eso también explicaba la diferencia de velocidades con mis vecinos. Vamos, que la comercial no sabía nada del tema o me mintió a la cara cuando dijo que tendría la misma velocidad sin importar la operadora.

Después de berrear, llamarme estúpida a mi misma (tanto por confiar en ellos como por no haber preguntado antes a mis vecinos), hablé con algunas amigas que me ayudaron mucho mentalmente, y también me comentaron algo sobre tener unos días para cambiar de opinión sobre estos contratos, la ley de desistimiento, 14 días para darle la vuelta a la tortilla, etc. Se supone. Mañana, o más bien en unas horas, pondré una denuncia en la oficina del consumidor.

Han estado 10 años cobrándonos una tarifa completa por una mierda de velocidad sabiendo todo este tiempo que podríamos haber tenido más, haciéndonos creer que ésta era una  zona donde no llegaban más megas. Eso se acabó.

 

Próximamente editaré el post para contaros el final de la historia.

 

Desenlace ¿feliz¿ ¿agridulce?

Ya estoy aquí, después de ¡ay madre 3 meses! Entre la falta de tiempo y la poca energía que me queda después del trabajo (mucha cantidad, sí, pero también más pasta gansa muahahahaha ejem). La historia terminó más o menos bien… Al final. Como ya sabéis (digo yo que para estar leyendo esto ya habréis leído antes la historia de arriba), firmé permanencia a cambio de enviar un técnico, a lo que dijeron nanai de la china. Intenté usar la ley de desistimiento con los mismos resultados. Es impresionante cómo pasan olímpicamente de los clientes. Llamé varias veces por si tenía suerte con algún comercial más majete, pero por desgracia parecen todos clones. Estos hechos ocurrieron el jueves 3 de febrero, noche en la que publiqué este post.

Al día siguiente, usease el 4, llamé a la OCU para pedir información sobre el tema. Me aconsejaron mandar una carta certificada con acuse de recibo explicando la situación. Fuimos raudas y veloces a Correos, y allí esperamos, esperamos y esperamos, en fin, que daban ganas de que apareciese el lobo feroz para darle vidilla al maldito sitio. Más tarde, casualidades de la vida, Jazztel se comunicó conmigo vía Twitter (donde publiqué el post esa mañana), y seguidamente por teléfono. Jatetú que ahora sí me ofrecían mandar al puñetero técnico.

La carta ya estaba fuera de nuestro alcance, pero aceptamos que mandasen al técnico. Vino el lunes 8 de febrero. Después de mirar la entrada de la línea en el garaje, subir a mi cuarto para desvirgar mi router (porque vaya meneo por dios), me dijo que el problema de la centralita, o más bien, que el cable que viene de fuera pasaba primero por la centralita y después iba al PTR, cuando debía ser al revés. Esa conversación la tengo grabada en el móvil. JA y JA. La grabé con la aplicación Recordr, una maravilla (quiero hacerle un post como se merece jaja). Total, que el técnico nos comentó que eso mejor lo tocaba la empresa que instaló la centralita. Con lo poca finura que tuvo con mi router le daba remilgos eso. ¡Hombres!

Llamé a la empresa y se personaron el 12. Ya cuando empezó a mirar la instalación explicándome cómo estaba todo, mostrándome como el cable del exterior va primero al PTR y no a la centralita como decía el técnico, en fin, digamos que podrían haberme confundido con un perro rabioso. Con lo siguiente que dijo me calmé: “eso sí, antes del PTR pasa por el pararrayos”… ¿Mande? Pues sí. Hace mmm serán casi treinta años, cuando se construyó la casa, se instaló una especie de circuito extra que sirve de pararrayos. Al parecer en mi casa anterior un rayo nos hizo un bonito agujero y mi madre prefirió ser precavida.

Volví a llamar a Jazztel. Nos enviaron al mismo técnico el 15. Cuando vino el hombre, le expliqué lo que me dijo el de la empresa. Ahí me soltó: “lo que yo decía”. De verdad, de verdad que me dieron ganas de atizarle con una leña. Resultó que ese circuito extra era el problema. Pasamos de un mega / uno y medio a cuatro megas. ¡Cuatro! Lo de ver vídeos de Youtube sin cortes se nos hace muy raro.

A todo esto, todavía no sabíamos nada de la carta certificada enviada el 5, y según su web entregada el 8, por lo que fuimos a preguntar. No sabían nada, no se podía hacer nada, salvo pedir un acuse que costaba 10 y pico euros (nunca me enteré del pico). Ni locas pagábamos eso por el maldito papelillo, así que nos tocó esperar. La llamada de Jazztel llegó antes. Querían confirmar si seguíamos adelante con la baja y manteníamos el servicio con los descuentos. Visto la falta de acuse, el cansancio y hartazgo de la situación, y además teniendo en cuenta de que ya disfrutábamos de una mejora en la velocidad, aceptamos quedarnos. Eso sí, cuando se acabe la permanencia miraremos ofertas de otras compañías. En cuanto al maldito acuse de recibo, llegó el 23.

Ya sabemos que la vida es injusta, es un asco, una mierda y todo lo malo habido y por haber, pero ya que vamos a vivirla, mejor la disfrutamos todo lo que podamos.

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4 pensamientos en “Traiciones

  1. Ánimo.
    Un consejo, huye de permanencias.
    Siempre hay más operadoras.
    Es hermoso confiar, pero en el banco, en la compañía eléctrica, y en la operadora, no funciona.
    Y sonríe, porque nada es tan importante como la sonrisa de la vida.

  2. Je…
    Gracias por lo de cielo.
    ¿Te acuerdas de Piktures? Tienen un lío con el nombre, ahora en el móvil es Pictures aunque en la Play Store sigue llamándose Piktures. Llevo probándola desde verano. Antes, cuando renombraba imágenes, algunas de ellas no las encontraba. Con la última actualización lo arreglaron y ahora solo falta una fechoría de QuickPick para mudarme definitivamente.
    Por supuesto que QuickPick ofrece muchas más posibilidades, pero en lo fundamental para mí (edito muchas imágenes y en una gran cantidad escribo en ellas) Piktures ya me vale con creces.
    Claro que siempre estaré al tanto de tus sugerencias.
    Un saludo.

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