Enfrentar nuestros miedos

Esto va a ser una de mis idas de olla. Podéis seguir leyendo bajo vuestra propia responsabilidad, o dar media vuelta y salir corriendo ; Yo por no correr… Avisados estáis.

He oído muchas veces eso de que la mejor forma de superar nuestros miedos es enfrentándonos a ellos. Un día decidí hacer eso mismo con uno de mis peores miedos. Y no, nada de bichos, eso ya es terror. Menos mal que mi primera reacción es atacar, luego gritar para atontarlos del susto, después saltar (no vaya a ser que espabilen y me acorralen),  seguidamente sacudir las manos cual mariposa volando (esta parte no la entiendo ni yo, me pasa lo mismo hasta con los bichos que se arrastran) y para terminar, me siento en el sofá agotada.

No, este es otro tipo de miedos, uno bastante más problemático (¿hay algo peor que gritar como una niña? Pues sí). Mi gran y oscuro secreto, le tengo miedo a las motos, o más bien a pasar de 50 km/h y a coger las curvas en una moto

Todo empezó en un bello día soleado hace mucho, mucho tiempo; en aquellos días de adolescencia en el que te sientes inmortal hagas lo que hagas. ( !si hasta salté de unas escaleras con patines¡ resultado: caída a lo supermán, incluyendo rebote). Llevaba ya un par de años con la moto que había heredado de mi hermana, una pequeña Suzuki Lido 50, que irónicamente sólo llegaba a 50km/h cuesta abajo. Tanto cariño le tenía, hasta me ayudaba a hacer ejercicio. Empujar la maldita moto en las subidas, me mantuvo en forma en esa época.

A lo que iba…En un día cualquiera (vale, tenía prisa, novio, hormonas y esas cosas), al pillar una curva que había cogido antes cientos de veces, resbalé. Desgraciadamente, a pesar de hacer un sol deslumbrante , el día anterior había llovido a mares, por lo que el suelo seguía bastante mojado. Justo en ese momento venía un coche por el otro carril. Resbalé hacia mi derecha, la moto chocó con las ruedas del coche y yo me fui dando vueltas hasta la acera. Menos mal que llevaba un casco integral, aunque el pobre acabó bastante lesionado. La moto perdió un retrovisor y yo algunos rasguños en las rodillas. Pero lo peor fue el miedo, el miedo a volver a caer.

Desde ese día, cuando paso de 60 me pongo a temblar cual chihuahua. Cuando tomo una curva parece que me estén electrocutando de tanto tembleque. Y ya cuando está el suelo mojado, lo peor.. chillo…ejem.. Eso sí que es un golpe a mi orgullo.

En fin, con esto del trabajo, me toca hacer un viaje diario a otra ciudad (unos 50 km ida-vuelta). Normalmente cojo el tren, pero con este verano que estamos teniendo me dije: ya es hora de enfrentarte a este miedo que llevas arrastrando tantos años (mejor no digo cuantos, no sea que alguno se me desmaye). Obviamente no con la Suzuki. Esa no sobreviviría a una aventura por carretera. Tuve que jubilarla hace cuatros años (25 años tenía ya la pobre, y no empecéis a calcular mi edad.. Tssss.. recordad que fue de mi hermana primero). Me compré la Honda PCX 125. Una gozada la moto, aunque sólo la usaba en ciudad.

Lo dicho, me armé de valor y un día decidí ir en ella al trabajo… Me pasé el viaje con un “aydiosmío” continuo. Al día siguiente lo mismo. Esto no podía ser. Si iba gastar saliva a lo tonto que fuese por una buena causa. Así que decidí cantar lo primero que me viniese a la cabeza. Ejem…Dibujos animados… Siempre… Desde Dragones y Mazmorras a los Caballeros del Zodiaco y Dragon Ball, pasando por Marco y Heidi (hasta el opening de Evangelion en japonés, me la sé enterita XD). No importaba que intentase cantar algo diferente, algo más serio. No. A por dibujos que iba mi neurona.

Sorprendentemente, funcionó. Me centraba en conducir, en cantar y en lo que me rodeaba. No voy a decir que se me pasó el miedo, para nada, pero ahora puedo llegar a 90 por ahora sin pegar grititos. A los 100 ya no hay quien me los quite, y tampoco en las curvas. Aún así estoy muy contenta con lo que he logrado. Ahora sí puedo volver a disfrutar de verdad con la moto (o algo por el estilo).

Por cierto, la semana pasada conseguí cantar algo que no fuesen dibujos animados, más o menos. Era un anuncio que usaba dibujos. Algo es algo. Tres días tuve la maldita canción en la cabeza. Aquí os lo dejo :

PD: para evitar que os sangraran los ojos, le pedí a mi querida @maritakones (el ojo que todo lo ve y la lengua que todo lo repasa) que le echase un vistazo al post para corregir errores, por si acaso. Besazo muy grande para ti, guapa.

Anuncios

2 pensamientos en “Enfrentar nuestros miedos

  1. Me alegro de que tus miedos se pierdan
    mas conserva alguno para que te proteja.
    Saludos a Maritakones, la que bien corrije
    a esta friki que me agrada cómo escribe.
    No me olvido de saludarte a ti también,
    que el trabajo te acompañe con placer.

    Sigo yendo en bus y en tren
    y es que me gusta ir con chófer,
    sea de día o entrada la noche,
    y aprovechar para escribir y leer,
    o dormir,
    o…, trastear con el teléfono, sí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s